El impacto de las olas de calor en las residencias

ola de calor

Reflexiones sobre la encuesta realizada a usuarios y empleados

En 2020 y como consecuencia de la pandemia por Covid el Presidente del Gobierno de la nación aseguró: «saldremos de esta crisis mejores como sociedad…»
Aquella pandemia golpeó duramente a los más vulnerables, a los mayores alojados en residencias, con unas cifras de mortalidad espantosas. El sistema de gestión privado demostró su incapacidad ante la crisis y quedó muy atrás respecto a la respuesta de la gestión pública.
Cinco años después, nuestra sensación es que no hemos mejorado. Allá donde miremos, la sensación es que seguimos en la misma inercia. La gestión privada sigue siendo la referencia, y la falta de control por las instituciones sigue siendo clamorosa. Y los datos que aporta este estudio, aunque no son estadísticamente significativos, sirven de indicador para señalar que algo está ocurriendo; que ante crisis esperables, como son las olas de calor, consecuencia del cambio climático, la gestión privada se muestra muy poco sensible y que no está
dispuesta a poner los medios que prevengan consecuencias que pueden ser fatales para los residentes.
Tenemos que señalar que estamos ante períodos de riesgo que sabemos que van a llegar, y que por tanto se pueden planificar perfectamente. El no hacerlo nos habla de incuria, de irresponsabilidad y de que se antepone el beneficio a la salud; todo ello nos hace preguntarnos alarmados: ¿qué ocurriría si se
diera otra pandemia de alta mortalidad?, ¿qué consecuencias tendría si nada ha cambiado?…
Tenemos que incidir también en que el bienestar de las personas mayores alojadas en residencias depende de forma directa de la salud y bienestar de las personas que las cuidan; que no pueden cuidar adecuadamente quienes están exhaustos o enfermos.
Es prioritario cuidar de las cuidadoras, poner los medios para que puedan ejercer su profesión de forma digna. Una sociedad que basa el cuidado en el beneficio es una sociedad enferma.

Por todo ello desde Babestu instamos a nuestras autoridades a que tomen una actitud mucho más activa en el control y a que establezcan, no solo los adecuados protocolos, sino las condiciones necesarias para su aplicación estricta y con los recursos necesarios, tanto a nivel estructural como de personal.


En Babestu seguiremos observando, seguiremos recabando opiniones, analizando e informando a la población.

Si quieres acceder a los datos de esta encuenta, ponte en contacto con nosotros